Por la mañana comprobamos que lo que se leía en los artículos del festival era verdad. Al día siguiente la calle que apenas unas horas antes estaba llena de esculturas de hielo ahora estaba perfectamente limpia con vehículos circulando como si nada hubiese sucedido. INCREIBLE.
Amaneció nublado y muy frío
En el subterráneo de Sapporo paramos a almorzar algo calentito antes de partir al aeropuerto nuevamente.
Y después vuelta a la calle...
Sapporo nos despidió Nevando.







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